Y entonces decidi que era importante seguir. Que mi cuerpo empezaba a odiarse cada día un poco más y parar no me sonaba para nada cuerdo. No me sonaba para nada fácil. Y entonces decidí que no quería que nadie sufriera por mi, que nadie lo notase, decidí fingir que todo estaba bien. Decidí mentirle a mi familia y a mis allegados, les hice creer que todo está bien, que sonreir es fácil porque en algun rincon soy feliz. Desearia poder creermelo yo, parece tentador, pero no. Y decidí que esto sería un infierno, y lo es. Un infierno que quema de día y congela de noche.

Seguidores